La astrología y el zodíaco.

La astrología es el estudio de la influencia que tienen sobre la vida y los acontecimientos humanos la posición y el movimiento de los cuerpos celestes. La observación y el estudio de unos determinados astros, en relación con el posicionamiento de estos en el momento de un nacimiento, especialmente doce de las trece constelaciones que forman el Zodíaco, permiten conocer los rasgos de personalidad de una persona y su posible destino.

El Zodíaco es una banda de constelaciones zoomórficas limitadas por dos planos paralelos dentro de la cual se encuentran el sol y la mayoría de los planetas de nuestro sistema solar.

En función de la alineación de la eclíptica de la Tierra respecto al Sol con una determinada constelación del Zodíaco marcará la constelación del momento.

Número de días aproximados que la eclíptica de la tierra respecto al sol se alinea con las diferentes constelaciones del Zodíaco en la actualidad.

Piscis (39 días)
Aries (25 días)
Tauro (38 días)
Geminis (29 días)
Cáncer (21 días)
Leo (37 días)
Virgo (45 días)
Libra (22 días)
Scorpio (8 días)
Ophiuchus (17 días)
Sagitario (36 días)
Capricornio (29 días)
Acuario (23 días)

Observese la existencia de una constelación más de las habituales en astrología. Ophiucus o serpentario. En breve hablaremos de ella.

Actual eclíptica de la tierra respecto a las constelaciones zodiacales.

Actual eclíptica de la tierra respecto a las constelaciones zodiacales.

Anuncios

El sentido de la vida y de la muerte.

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿y cuál es el sentido de la muerte?

Cuando comenzamos a pensar en profundidad sobre el sentido de la vida a la gran mayoría nos parece que esta es un auténtico milagro. El hecho de nacer, no tanto el hecho biológico sino la aparición de un nuevo y complejo ser, una nueva personalidad salida aparentemente de la nada.
Qué sentido tiene nuestra vida es una gran pregunta pero difícil de contestar. Lo que es cierto es que la vida pasa rápido y es muy importante vivirla con intensidad, autenticidad y entrega. Es una oportunidad valiosísima que debemos aprovechar.

Sobre lo que nos espera después de la muerte, cada uno tiene su opinión digna de ser respetada, a ciencia cierta no sabemos nada, ya que nadie ha vuelto del otro lado para informarnos.
Nuestra cultura occidental idolatra la vida como el único y máximo valor, apartando la muerte como un tabú del cual mejor no hablar.
A diferencia de nosotros las culturas orientales no pueden desasociarlas y para ellos la una sin la otra no tendría sentido. Para estas culturas vida y muerte son partes de un mismo ciclo.

En las religiones y filosofías orientales -como podría ser el caso del Budismo, Hinduismo, Taoismo, etc.- ellos viven la muerte como una cosa natural asociada a la vida. Contrariamente a nosotros ellos hablan y se preparan para este gran acontecimiento que es atravesar la gran puerta hacia esa nueva y desconocida experiencia.

Es muy importante, a la hora de transitar de la vida a la muerte, hacerlo con el corazón y los sentimientos claros, sin rencores, recelos, envidias, ni rabia, agradeciendo la experiencia de la vida sin renunciar a la muerte y a los lazos que hemos ido compartiendo a lo largo de la vida.
El gran mensaje: vivamos con intensidad cada instante, con generosidad, compasión, creatividad y amor, para que el día que nos toque emprender la travesía hacia esa nueva experiencia podamos entregarnos con el corazón limpio y con el orgullo de haber vivido una vida plena.

                                                                                                                    Hermanas Noferini

Terapias bioenergéticas.

En más de una ocasión a todos nos ocurre que sin una causa justificada experimentamos jaquecas, entramos en un estado de nerviosismo extremo, nos estresamos y sentimos una profunda sensación de malestar. ¿Ha pensado que todos estos síntomas pueden tener su causa en todas aquellas energías negativas que alteran el buen funcionamiento químico de nuestros chakras?

El funcionamiento metabólico de todo ser humano es un proceso químico y energético, por lo que para buscar solución a los diferentes problemas que se pueden presentar en el mal funcionamiento de nuestros órganos podemos intervenir por las dos vías, siendo la farmacología la encargada de intervenir en las disfunciones químicas, ¿pero cómo podemos actuar para restablecer los niveles energéticos apropiados para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo? Aquí es donde las terápias bioenergéticas, terapias alternativas heredadas de antiguas sabidurías, como la hinduista, busca soluciones estimulando las energías positivas, estimulando los sentidos y usando antiguas técnicas chamánicas de limpieza de los chakras -los siete chakras se corresponden con las siete glándulas endocrinas más importantes del cuerpo humano- para conseguir con ello facilitar el flujo energético del cuerpo y purificción del áurea. Esta renovación energética genera beneficios a nivel emocional, mental y físico.

Si queréis más información sólo tenéis que poneros en contacto con nosotras. 

Imagen

Hablemos del tarot.

Hablar del tarot es hablar de un saber con muchos siglos de antigüedad, se especula sobre un posible origen egipcio, mesopotámico, hebreo, chino o incluso hinduista, siendo la teoría del origen hindú de la cartomancia y el tarot una de las más compartidas por los diferentes estudiosos del tema. Lo que también es fuente de controversia es quién y cuándo introdujo los naipes del tarot en Europa, pero también aquí es donde se plantean diferentes teorías, documentadas o no, siendo las más aceptadas las que reconocen el mérito al Islam, al pueblo romaní, al pueblo judío así como a los antiguos mercaderes venecianos, cabiendo la posibilidad de la veracidad de las cuatro y de que el milenario arte del tarot llegase a Europa por varias vías a la vez. Incluso dentro de las muchas teorías de como pudo llegar este antiguo arte adivinatorio a nosotros se menciona como posible responsable a un barcelonés de nombre Vilhán.

Lo que si podemos decir a ciencia cierta, sea cual sea el origen del tarot y la forma de su introducción en Europa, es que una de las primeras barajas que se conservan -no nos confundamos con los naipes destinados al ocio- es el tarot Visconti (Visconti-Sforza) del siglo XV, probablemente confeccionadas en la época de la unión de Bianca María Visconti con el que sería el gran duque de Milán, Francesco Sforza. Y es a partir de aquí, de esta primera aparición documentada, que durante el renacimiento italiano se produce una gran proliferación de diferentes tipos de barajas de uso adivinatorio así como su difusión por toda Europa.

Hemos de ser conscientes los que nos dedicamos a este antiguo saber que no es adecuado catalogarlo como una ciencia, dado que dicho conocimiento no cuenta con una clara base empírica que pueda ser contrastada dentro de los parámetros de la investigación propia del método científico. Quizás la cartomancia y el arte de la adivinación a través de las cartas del tarot no lo podremos tratar como una ciencia, pero también pensemos que la verificación de toda teoría pasa por el uso de diferentes medios, siendo uno de ellos la estadística, ¿entonces que decir cuando la estadística demuestra que la adivinación sobrepasa todos los parámetros posibles por las leyes de la casualidad? Yo no seré quien de respuesta a esta pregunta, pero tengo claro que los propios resultados obtenidos en mis años de experiencia me afianzan en la idea de que esos trozos de cartón me dicen algo que yo de otra forma no podría saber.

A modo de conclusión pienso, si un personaje de la talla del psiquiatra y psicólogo Carl Jung estudió el tarot y lo uso como un modo de acceder a la psique humana, por algo sería ¿no?